Alejandro Gilardi
Alejandro Gilardi fue un ilusionista, de nacionalidad desconocida, que entre junio y octubre de 1864 actuó en distintas provincias españolas.
La prensa los describía como mago, prestidigitador y magnetizador.
Cuentan un anécdota sobre él en el "Diario de Córdoba" de octubre de 1864:
"BONITO CHASCO.- Hace tres o cuatro días que llegó a la plaza de la Encarnación de Sevilla un caballero, y preguntó a uno de los recoberos cuanto le llevaría por un conejo que muerto y sin tripas tenía en la mano. - Seis reales, señor, contestó el recobero.- El caballero lo tomó en la mano y empezó a examinarlo.- Muy chico es, amigo mio, dijo al vendedor: esto no vale seis reales.- ¿Cuanto da usted por él? - Real y medio.- No comerá usted conejo.- Ni usted tampoco. Y el conejo salta de las manos del caballero y empieza a correr por el mercado con asombro de los vendedores, y aplausos de algunos de los que presenciaban la escena, y sabían que el comprador era el prestidigitador Gilardi, que había jugado con su habitual limpieza aquel solemne chasco al recobero."