Niño Prestidigitador
Un niño travieso fue un día a ver a un prestidigitador.
Cuando llegó a su casa se dirigió calladito a la despensa, y se subió sobre una silla para pillar una naranja.
La madre, que le observaba, le propinó un palo cuando estaban en lo mejor de la operación.
- ¿Que haces ahí, bribonzuelo? - le dice.
- Nada, mamá: iba a hacer una suerte, pero la he equivocado. El prestidigitador sacó una naranja de un palo, y yo he sacado un palo de una naranja.
Referencia
- El Día de Toledo - 1918