La venganza del mago

De MagiaPedia
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"La venganza del mago" es un artículo publicado en la revista "Mahatma" en su primer número de marzo de 1895.

El título original en inglés es: "The magician's revenge". El artículo no está firmado por lo que se desconocer el autor, así como el nombre del ilusionista al que hacer mención.

Traducción exclusiva para MagiaPedia.

Se cuenta una bonita historia de cómo un astuto mago consiguió lo mejor de uno de esos tipos inteligentes que se encuentran en casi todos los públicos, para tristeza del artista. Pretenden conocer el secreto de cada truco que se hace, y dan la explicación en voz tan alta que todos los que están a su alrededor en dos o tres filas pueden oírlos.

Esta historia en particular se desarrolló en un pequeño pueblo rural, y el individuo inteligente que se volvió realmente molesto fue el fotógrafo local. El artista no tuvo problemas después de la actuación en averiguar la dirección del hombre, y al día siguiente le hizo una visita a su estudio fotográfico.

Hizo un trato por muchas fotografías de gran tamaño. El fotógrafo sonrió anticipando los buenos beneficios del pedido. Colocó al profesor, que por cierto era calvo, en la posición que más le favorecía y comenzó a realizar la fotografía. Después de llevar la placa al cuarto oscuro, tras un tiempo considerable en él, regresó sonriendo muy inquieto y dijo que no estaba del todo satisfecho con la pose. Colocó al Profesor de forma un poco diferente, puso otra placa en la cámara y tomó otra fotografía.

Esta vez tardó mucho más tiempo y salió del cuarto oscuro muy perturbado, dando como excusa que la placa no estaba perfecta.

Por tercera realizó una nueva fotografía y cuando salió del cuarto oscuro estaba pálido como un fantasma y temblaba violentamente.

"Hay algo muy extraño en esta fotografía." dijo.

El artista, que se mostró muy bondadoso, después de haber disfrutado del desconcierto del fotógrafo, le contestó: "Si supieras tanto sobre tu trabajo como ayer fingiste saber sobre el mío, sabría cual es el problema; Te lo explicaré. Me he pintado en la frente ácido de quinina, que es un líquido incoloro, una calavera con tibias cruzadas; a simple vista no se puede ver, pero la cámara reproduce la imagen perfectamente y esa es la razón por la que encontraste cada vez que revelabas la placa el cráneo y las tibias."

El mago lavó el químico y no hubo más problemas con la siguiente sesión.